El veterinario de urgencias cumple un rol crítico dentro de la medicina veterinaria moderna. No se trata solo de resolver casos complejos bajo presión, sino de sostener un modelo clínico que funcione 24/7, con equipos coordinados, decisiones rápidas y una gestión impecable.
En los últimos años, muchas clínicas han evaluado si avanzar hacia especialidades veterinarias formales o fortalecer su capacidad de atención urgente. En este escenario, la clínica de urgencias veterinarias se posiciona como una alternativa estratégica con alto impacto clínico y económico, siempre que se gestione correctamente.
¿Por qué optar por un modelo de urgencias y no una especialidad?
El veterinario de urgencias trabaja en un entorno transversal. A diferencia de una especialidad (oncología, dermatología, cardiología), la urgencia recibe casos variados: trauma, shock, intoxicaciones, distocias, síndromes respiratorios, convulsiones y descompensaciones agudas. Esto permite:
- Mayor flujo constante de pacientes
- Resolución clínica inmediata con alto valor percibido
- Menor dependencia de derivaciones externas
Desde el punto de vista del negocio, una clínica de urgencias bien organizada puede generar ingresos diarios sostenidos, mientras que las especialidades suelen depender de agendas programadas y derivaciones específicas.
Además, el modelo de urgencias permite escalar progresivamente primero atención nocturna o fines de semana, luego turnos extendidos, y finalmente atención 24 horas.
Perfil y exigencias del Veterinario de urgencias
Ser Veterinario de urgencias implica competencias clínicas avanzadas, pero también habilidades no técnicas priorización, trabajo bajo presión, comunicación efectiva y toma de decisiones con información incompleta. Desde la gestión, esto exige:
- Protocolos clínicos estandarizados
- Registros detallados en fichas clínicas
- Continuidad del caso entre turnos
Aquí es donde la tecnología comienza a jugar un rol clave. Un sistema de gestión clínica que permita acceder al historial completo, registrar procedimientos en tiempo real y mantener trazabilidad es fundamental para evitar errores y duplicaciones.
Beneficios clínicos y operativos de una veterinaria de urgencias
Desde la mirada del veterinario de urgencias, los beneficios de este modelo incluyen:
- Mayor resolutividad clínica: La urgencia obliga a mejorar protocolos, manejo del paciente crítico y trabajo en equipo.
- Posicionamiento profesional: Las clínicas de urgencia suelen transformarse en referentes locales, incluso para otros colegas.
- Ingreso recurrente: La demanda de urgencias es constante y poco estacional.
- Puerta de entrada a hospitalización y cirugía: Muchos casos urgentes derivan en procedimientos de mayor complejidad.
Sin embargo, estos beneficios solo se sostienen si la gestión acompaña el crecimiento clínico.

Gestión: el verdadero desafío del modelo de urgencias
Una clínica de urgencias falla más por problemas de gestión que por falencias clínicas. El veterinario de urgencias necesita visibilidad clara de:
- Turnos y rotación del equipo
- Consumo de insumos críticos
- Tiempos de atención y resolución
- Rentabilidad por tipo de caso
Aquí, herramientas como el software veterinario dodoZooft aportan valor real. No desde la venta, sino desde la operación diaria fichas clínicas accesibles entre turnos, control de inventario en tiempo real, reportes de servicios y seguimiento del paciente hospitalizado. La urgencia no admite improvisación administrativa.
Qué mirar antes de abrir o fortalecer una clínica de urgencias
Si estás evaluando este modelo como veterinario de urgencias, considera estos puntos clave:
- Ubicación y accesibilidad: la urgencia depende de tiempos de llegada.
- Dotación mínima por turno: nunca trabajar solo.
- Protocolos claros: triage, estabilización y derivación interna.
- Registro clínico sólido: todo lo que no se registra, no existe.
- Análisis financiero real: costos de turnos, insumos y desgaste del equipo.
Una clínica de urgencias sin control de datos tiende al agotamiento del equipo y a decisiones reactivas. Con información clara, el modelo es sostenible.
Urgencias vs especialidades: una decisión estratégica
Muchos veterinarios dudan entre invertir en una especialidad o potenciar urgencias. El veterinario de urgencias ofrece una ventaja clave: versatilidad. Mientras una especialidad depende del mercado local y del poder adquisitivo, la urgencia responde a una necesidad inmediata, transversal y constante.
Además, la urgencia puede coexistir con especialidades en una segunda etapa. Primero se consolida el flujo, luego se incorporan servicios diferenciados.
Tecnología como soporte, no como carga
En un entorno de urgencias, el software no puede ser lento ni complejo. Debe adaptarse al ritmo del veterinario de urgencias, no al revés. Sistemas como dodoZooft permiten:
- Acceso rápido al historial desde diferentes computadores
- Control de inventario crítico (oxígeno, fármacos, insumos)
- Reportes claros para evaluar desempeño clínico y financiero
Esto no reemplaza el criterio médico, pero lo respalda con información confiable.
El modelo de clínica de urgencias no es para todos, pero para el veterinario de urgencias que busca impacto clínico, flujo constante y posicionamiento profesional, es una opción sólida y escalable. La clave no está solo en atender rápido, sino en gestionar mejor protocolos, datos, equipo y decisiones informadas.
Una urgencia bien gestionada salva pacientes, cuida al equipo y construye una clínica sostenible en el tiempo.
